Después de mucho (verdaderamente mucho) tiempo dándole vueltas a la idea, al final decidí cambiar de look :-).El resultado es evidente.
Lo que más gracia me hace del tema es la reacción de los niños en el colegio a día de hoy. Esto está escrito para publicarse el Miércoles por la mañana, la primera vez que voy a ir así a trabajar, para que si algún espabilado lo encuentra y no lo lea antes (poco probable, pero no imposible).
En mi línea habitual, cuando hagan un comentario al respecto pienso responder de la forma más irracional que encuentre. Ejemplos:
- No podía dormir porque la almohada era muy blanda, así que me corte el pelo y lo usé de relleno.
- Me puse una peluca para disfrazarme de carnaval y al quitármela se me fue el resto del pelo.
- Antes usaba peluca, pero se me acabó el pegamento y se me la llevó el viento por la mañana.
- Nunca he tenido pelo, era un truco de hipnosis colectiva que hacía que me vieran con él. Ahora ya me cansé.
- Me he convertido en monje budista a lo largo del fin de semana. Por la tarde tengo que ir a comprar una túnica naranja.
Lo importante de esto es dar siempre un motivo posterior, de esta forma el que está escuchando tiene que tratar de racionalizar el hecho de que haya una explicación relativamente lógica para la tontería que haya dicho primero. Por ejemplo:
Situación: Un niño está llorando en el patio y viene en busca de consuelo / curación / mimos / venganza... al poco aparece uno de sus amigos que se interesa por él.
Niño: Alberto, ¿qué le pasa a Juan?
Alberto: Nada, que le mordió un hipopótamo.
Niño: ¡¡¡¡Mentira!!!!
Alberto: No, pero fue culpa suya por pisarle primero. (al hipopótamo, claro)
Niño: Eh....
No suele fallar. Al menos los chavales se quedan un poco confundidos pensando.
Entre otras cosas, aparte de que me apetecía el cambio tengo unas pequeñas heridas en la zona de la nuca que no logro curar, así que de esta forma son más sencillas de tratar.
Mañana, resultados.
Situación: Un niño está llorando en el patio y viene en busca de consuelo / curación / mimos / venganza... al poco aparece uno de sus amigos que se interesa por él.
Niño: Alberto, ¿qué le pasa a Juan?
Alberto: Nada, que le mordió un hipopótamo.
Niño: ¡¡¡¡Mentira!!!!
Alberto: No, pero fue culpa suya por pisarle primero. (al hipopótamo, claro)
Niño: Eh....
No suele fallar. Al menos los chavales se quedan un poco confundidos pensando.
Entre otras cosas, aparte de que me apetecía el cambio tengo unas pequeñas heridas en la zona de la nuca que no logro curar, así que de esta forma son más sencillas de tratar.
Mañana, resultados.

1 comentarios:
Diosss, eres John "Ablanedo" Locke. Sólo falta la cicatriz y dedicarte a tirar puas afiladas como cuchillos ;)
Todo cambio es bueno.
Un abrazu, grande!!
Abraham
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